B I O G R A F I A
 


Enzo Carnebianca

Lorenzo Carnebianca, noto como Enzo, nace en Roma el 18 de marzo del 1948, donde vive y trabaja. Desde 1966 actúa en el campo de la escenografía treatral, campo donde perfecciona sus propias ténicas artísticas. El estilo de Carnebianca se exprime en un mundo visionario de un surrealismo intrigante, con contraposiciones cromáticas características del turquesa y ocre. Sus figuraciones escultóricas y pictóricas exprimen una mitología íntima, con seres del subconsciente “ántropo-serpientes”, espirales, figuras con el tercer ojo con los cráneos de proporciones “atlantideas”. Sus seres semidivinos recuerdan el tiempo pasado y tal vez mejor aun se diría, el futuro, representado en ese espacio particular y siempre iluminado por su especial “solturquesa”. Sus esculturas, pinturas, dibujos, fuentes y escenografías se encuentran presentes en prestigiosas colecciones públicas y privadas, en Europa y en el resto del mundo.

 


CAMINO ARTÍSTICO

El camino artístico de Enzo Carnebianca inicia en los años Sesenta en el Estudio de Escenografíia Teatral con Camillo Parravicini, y en el ámbito della cinematografía, en los Estudios de Dino De Laurentiis.
El estilo de Carnebianca se exprime en un mondo visionario de un surrealismo intrigante y simbólico, realizando las contraposiciones cromáticas características del turquesa y ocre. Sus figuraciones escultóricas y pictóricas exprimen una mitología íntima, con seres del subconciente “Antropo-serpientes, espirales, figuras con el tercer ojo con los céfalos de proporciones atlantideas”
Sus seres semidivinos recuerdan el tiempo pasado o tal vez, mejor aùn se diría, el futuro representado en ese espacio particular siempre iluminado por su especial solturquesa.
Carnebianca, maturando una pintura de fuertes contenidos expresivos y emocionales, que se evidencia en particular en los interiores, en los nudos y en los paisajes surreales romanos, artista poliédrico, ya dede los fines de los años Sesenta se dedica a la escultura con obras en madera, piedra, ceramica y a inquietantes figuras en bronce, que restan siempre entre sus creaciones más originales e incisivas.
Es fácil descubrir el origen del mundo fantástico de Carnebianca en las populadas memorias de civilizaciones desaparecidas.
Por la dinàmica gesticular, Carnebianca se acerca a Dalí, Max Ernst, y también a la audacia cromàtica de Magrite, mientras algunas de sus soluciones compositivas remiten a las libertades formales y expresivas del Moore.
Carnebianca debe ser considerado como el màs coherente y genial continuador de la linea fantàstica-surrealista que en Italia tuvo su origen con Algero Savini. Esta ùltima, como es obvio, tiene muchos y motivados nexos con el Surrealismo europeo, relativamente en la versóon iper-figurativa de Dalí.
Carnebianca, artista culto, profundo conocedor de la cultura visionaria y esótica occidental desde sus matrices manieristicas y barrocas, dotado de una exepcional preparacion de la técnica y de la prospectiva, es autor de obras inolvidables y hoy día entradas en la imaginación colectiva como las “Spirali Cosmiche”, las màgicas vistas del “Deterioramento del Gianìcolo”, y de las “Crepe dell’Occidente”.
Notables también sus actividades creativas como ilustrador y escenografo. Y qué decir de la stesura à-plat del color, en amplias superficies de contrastes, que muestran una continuación del fauvismo y el post-impresionismo.
Por la voluntad de revivir y amplificar emotivamente a través de la pintura los datos de la realidad fenoménica, aùn cùando se acerca a una temática mística, su lectura del mundo surreal permanece coscientemente legada a una visión íntima y lírica de la humanidad.